La Caja.
Ahi está.
Entre otras cajas.
Su textura está algo desgastada, pero aún conserva su color.
No sé qué contiene. O contuvo.
Está ahí, como olvidada, sin moverse hace rato y un poco empolvada.
La miro fijamente, mientras trato de recordar...¿Qué puse allí?
Es de color beige, con orlas doradas...
Le cabe poco, porque es algo angosta y larga, como de ajuar de novias...
Pasan las horas y los días, y la caja sigue ahí, sin que yo me atreva a abrirla.
Me avergüenzo de sentir curiosidad...¿Qué habrá de mi empacado ahí?
Lo que olvidé y llevo meses buscando...
Lo que está listo para olvidar definitivamente...
Lo que ya no me sirve...¡¡¿¿O tal vez lo que conservo como un verdadero tesoro??!!
Me mata la curiosidad, pero...¿Qué me impide acercarme siquiera?
La noche ha pasado en vela mirando esa caja.
Y el día.
Y no puedo dormir más, esa caja misteriosa me evita que la toque...
¡Qué me pasa! Es sólo un simple y extraña y desgastada y...es una caja.
Voy a abrirla ahora...Pero me detengo a unos pasos de ella.
Me detiene y me incita...
Pero no... Esta noche...No.
Tal vez mañana, en las luces, lo sabré.
Ha pasado el día, y he llegado lo suficientemente cansada para decir que hoy tampoco la abriré.
Es mejor mañana. En la mañana.
Debo levantarme temprano.
Hoy he salido a trabajar y no me alcanzó mucho el tiempo de la mañana...¡La mañana!
Olvidé de nuevo abrir la caja...
Tal vez mañana...
En la noche.
O mejor pasado mañana, que es fin de semana...
O quién sabe...Cuando pueda...Cuando haya tiempo...

Comentarios
Publicar un comentario