Distancia.
Tantos amores hay escondidos tras los edificios, observando perdidamente las ventanas, con la esperanza de cruzarse con una mirada. una mirada que les cambie la vida. Tantos corazones en vilo, esperando al salir de sus jornadas de trabajo, una voz en el metro, una palabra, que devuelva la ilusión o la picardía, un nuevo ritmo y fuerza después de tanto años viviendo con el mismo y gastado palpitar. Tantos hombres tan desorientados, confundiendo noches de placeres con amores eternos, de temores consumidos, con amargas soledades, con sus lenguas paralizadas, echados en un rincón, sollozando a oscuras por los abrazos que son cura, de los cuales aún no tienen razón. Tantas mujeres, de pasiones fabricadas, de falacias en sus rostros orgullosas, suspirando frente al espejo horas, días, años, encontrándose defectos, suspirando por lo que no deberían ellas ser. Tanto que nos hace falta, tantos besos que deseamos dar por las mañanas, tantos que observamos al atardecer de dorado fuego, el...