Cap. 23

Y siempre lo supo. Aunque se lo negara a él mismo y a los demas. "tu puedes tener, tu puedes tenerla" le dijeron varios y muchos, mientra se miraba la punta de sus dedos uno a uno, despacio y con pueril interés. Estaba alli sin verla, pero sabia como ella le miraba, y le condenaba por ser mujer en la oscuridad de su pensamiento, pero la luz era fuerte y le cegaba de placer y embriaguez. El lo sabia, y sabia como evitarla, sin hacerla sentir menos humana, y sabia como envolverla en sus dulces palabras, para evitar que se marchara incomoda. Sabia como mirarla sin ser visto, como besarla sin ser atrapado, como desnudarla en publico, y como abrigarla bajo las sabanas de un lugar desconocido y frio. Y su fe avanzó, y ella tambien avanzó, un paso, luego dos, y luego caminaron juntos, sin ser vistos, despareciendo en la niebla del amanecer. Sus bocas enmudecieron, sus manos se entrelazaron, aun asi, miraba el sobre sus hombros procurando encontrar a tiempo el momento en que fuese descubierto, para huir sin tropiezos...Pero al tiempo se preguntaba si debia huir y seguirla odiando, como mujer, o vivir inmensamente de las delicias de aquellas dudas revoloteando como pajaros, para convencerse al fin de que solo fue un mal paso que se remediaria con simple pasión. Ella permanecia inmovil, y los pensamientos de el eran su corona, y ella sabia, sabia demasiado...Y aun asi prefirió callar.


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