Déjame.

Déjame adorarte otro tiempo mas en el altar que erigí para ti.
Déjame tenerte en sueños y deseos silenciosos por una noche mas hasta siempre.
Déjame seguir viendo la estela de tu cabello en todo lo que me recuerde a ti.
Déjame seguir escuchando de tus manos el sonido desértico y con arenas lejanas, déjame seguir cubriendo mi cabeza.
Déjame sólo con eso, porque es lo único irreal que de ti me queda.
Déjame...Desaparecer en la bruma antigua de mi desesperación y alegria efímera, déjame....Sólo déjame, que busco por fin ser y dejar de ser.
Las piedras no siempre están hechas de lo que uno cree, y no son tan duras como uno se imagina...Al soplar suavemente podrías desmoronarlas, que predicamento es este!
Mi deseo deseo convertir en algo mas que deseo y lo que deseo tal vez no es lo mejor que pueda yo desear.
Déjame pensar, que tus labios me castigan infames sin medir los alcances de tus improperios, sutiles y diplomáticos.
Déjame ponerme límites en ésta inspiradora locura que fue creer que te fijaste en mi, para ser mas sabia y no cometer los errores de un pasado fresco y sin color.
Déjame tener el coraje de no hacerte daño, y que por tu propia falta de gallardía nos hagamos mas que amor, odio sin vuelta.


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