Carta de un dia.
Quería tener contigo un dia entero, sólo para mostrarte lo que siento, sin palabras.
Un instante para pensar distinto, un instante que rompiera las barreras de tu terquedad y te invitara a cambiar por los dos.
Dicen que tan sólo cambia aquel que realmente ama, que deja de ser él mismo por ser de a dos...
Quisiera pensar que por un momento fue amor, pero el límite estuvo en lo que no dejaste cambiar de ti.
Si pensar en ti fue motivo de orgullo malsano para mi, es el orgullo malsano de hoy para ti el saber lo que sentí y que solo ya no existe,
pero porque lo dejaste morir. Orgullo, malo el orgullo.
Expresar el amor, mala expresión.
¿Cómo buscas el amor, si para eso debes cavar, tan profundo, solo para encontrar tu tesoro?
Sólo el pensar en agarrar una pala te cuesta.
Así es el amor joven, perezoso, que todo esfuerzo lo ve insípido, porque se abre el mundo a sus pies y sabe que sin mucho ,
otra, va a delirar en sus palabras y en su ambición.
El amor joven como el tuyo, no acepta barreras y se mueve en la guerra sin tregua, en los remolinos de tus pensamientos,
en el sinfín de emociones que te ofrece la vida, un opio que cuesta bien caro, te roba de a pocos el futuro que podrias
labrar con paz y constancia.
¿Que harás cuando la vida y sus emociones se agoten?
¿Que harás cuando ya no sientas mas el aleteo en tu estómago ni el vacío de enamoramiento primero?
Sabrás entonces lo que perdiste, y que en las situaciones fabricadas del ensueño dejaste ir la seguridad al final del camino.
La libertad y el libertinaje son los enunciados de la gente mediocre, que sabe que jamás serian lo suficientemente valientes para luchar
por lo que aman y sin dejarlo ir. Sólo vives en la materialidad de lo que ves, y no hurgas en las raíces del todo, por puro temor.
Un dia, sólo eso, duró la poca emoción que te brindé, y por un solo día, escribo esta carta para alejarme de tu río de vasta extensión,
de emociones cambiantes, de corrientes ocultas, uno en el que no pereceré. La dejaré a la orilla de tu camino desbordante.
Las rocas de tu voluntad tal vez la aplasten y no te lleguen mis palabras jamás.
La perfección cambia de cara a través del tiempo, y es tan moldeable como el barro.
Hoy tu perfección se escurrirá como agua de tus manos, y la verás todos los dias añejarse en tu espejo.
Hoy tu perfección, cambiará las mariposas por una banca, la cama por un atardecer, las aventuras por un instante de silencio, que
desearás que dure para siempre.
Hoy tu perfección estará cambiando sin avisarte, y cuando la encuentres será tu mas grande paradoja, al descubrir que jamás fuiste perfecto
y que amas además al ser más imperfecto, y alejado de tu primera idea de perfección. Alejada de tu espejo.
Y es muy probable que éste ser imperfecto viva sólo en tu recuerdo, ya que a tu lado no pudo sino agonizar.
¿ A dónde han ido mis palabras, lo que te escribí, y decirte sin rodeos cuánto te esperaba?...
...Y seguiré prefiriendo el silencio, hasta ahora mi mejor aliada, antes que una trémulas palabras, escribir antes que hablar, pensar más antes de volver a actuar.
Solo es ésto, y por un dia. Sólo fueron flores de un día, ahora marchitas.
Luego voltear la cabeza y mirar al otro lado... Sin pensar más.

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