...¿Y qué si no quiero?...

...¿Y qué pasaría si no quiero que me veas, de la forma casual como se espera que será?

¿Y si no me parece que sólo concertemos una cita para vernos después con meticuloso detalle de dónde y cuando sería?

¿Y si no quiero que me trates de señorita, me saludes de beso en la mejilla, me des tu mano y me digas tu nombre, y al sentarnos a la mesa, seas amable y retires la silla para que yo me siente?

¿Y si no deseo escuchar lo interesante que tienes para decirme? ¿y si no quiero sostener la mirada solo en la tuya mientras hablas de forma agradable de lo que haces y de lo que quieres ser?

¿Y qué si no fuera capaz de soportar tus ademanes de joven bien educado que respeta a una dama en cualquier situación?

Y me pregunto... ¡Y qué!

Y qué si no quiero...Si no me da la gana, ¿si no me parece?

¿Y qué si no soporto que sólo me hagas sentir digna mientras hablas guardando el tono, la postura correcta y tu fingida compostura?

¿Y qué si no quiero pasar las horas que siguen en un café contándote mi vida y otras cosas que considero interesantes, hasta una próxima que, tal vez, nos veamos de nuevo?

¿Y entonces qué?

Y me pregunto desafiándome a mi misma...¿Y qué si no quiero seguir hablándote y tratando de ocultar la histeria que me posee, respirar a un ritmo normal y tratar de no seguir sudando de vergüenza, tedio y deseo, buscando lentamente dónde poner mis manos y tenerlas ocupadas mientras ignoras lo que siento?

¿ Y si no quiero decirte palabras amables y ser una chica culta y decente mientras mi mente me enferma y me ahoga entre mi ropa ajustada? 

¿Y que pasaría?
¿Y que pasaría si sólo quiero quitármela y respirar el aroma de tu cabello que va a cubrir mi cara?

¡Qué no pasaría!

Si quiero que me veas y corras a chocar contra mi en un encuentro violento, como dos toros enfrentados.

Que me tomes sin aviso y me levantes por la cintura y me aprisiones contra una pared.

Que me beses sin mediar palabra hasta que pueda meter mi mano en tu pantalón desesperadamente.

Que con tu mano fuerte tomes mis manos y me las sujetes con fuerza sobre mi cabeza mientras me besas, tocándome con deseo profundo, y metes tu dedos entre mis piernas para sentirme.

Si quiero que decidamos en una mirada salvaje ponernos de acuerdo para terminar con esta agonía de pasión con unas húmedas estocadas, lejos de las miradas curiosas y las viejas metiches que se santifican al ver nuestras lenguas entrelazarse.

Si quiero tenerte desnudo debajo de mi mientras una luz roja nos ilumina entre sabanas.

Si quiero tocar tu pecho y observar cada centímetro que puedo ver de ti mientras te siento palpitante en mis entrañas.

Si quiero moverme sobre ti lentamente, interrumpiendo el éxtasis final para prolongar el gusto al que me sabe tu ser endurecido en mi boca sedienta.

Si quiero tenerte frente a frente, mirándonos, sentada en tus piernas mientras lo hacemos lentamente y me sujetas de mi cuello para que no me escape del dolor que me causan tus embestidas, y te deleites con mi sudor y mi debilidad...

Y si quiero ver brillar tu sonrisa degenerada, mientras me levantas para cambiar de posición, y me preguntas entre jadeos si todo lo que me haces me gusta...

...¿Y si quiero que después me lances sobre la cama y me tomes con fuerza por mi cabello, me montes a mis espaldas con furia, me digas obscenidades mientras enredas en mi tus manos y me sometes a tu voluntad infame?

¿Y si quiero que antes de que estalle mi cuerpo ansioso en un júbilo que jamás sentí antes de conocerte, grite tu nombre casi como una súplica?

¿Y si quiero caer rendida en la cama mojada de nosotros, y escuchar tus latidos incontrolables después de que descargues la cálida munición de tu cuerpo dentro de mí?

¿Y si luego deseo conversar con silencios y jadeos de placer con tu desnudez?

...¿Y qué si eso quiero? ¿y si es sólo eso lo que quiero ahora de ti y nada más?

¿Y qué si luego nos reímos frenéticamente iluminados por la luz roja, y nos miramos recordando en respetuoso silencio el calor aquel que nos abrasaba?

¿Y qué si no podemos parar y esta lucha nos comienza sin aviso de nuevo media hora después?

¿Y qué si quiero pasar así la madrugada y la mañana, si quiero perder la noción del tiempo en tu cuerpo delicioso?

...¿Y?...

¿ Y si después de eso quiero decirte palabras amables y ser una chica culta y decente mientras mi mente me enferma y me ahoga entre mi ropa ajustada, esa que hace horas no vestía? 

Y me pregunto con dudosa alegría...¿Y qué si quiero seguir hablándote y tratando de ocultar la histeria que me posee, respirar a un ritmo normal y tratar de no seguir sudando de vergüenza, emoción y deseo, buscando lentamente dónde poner mis manos y tenerlas ocupadas mientras ignoras lo que siento al recordarte así insaciable?

¿Y qué si después quiero pasar unas horas extras en un café contándote mi vida y otras cosas que considero interesantes, hasta una próxima que, seguramente, nos veamos de nuevo?

¿Y qué si soporto juguetona, como un juego previo, sólo me hagas sentir digna mientras hablas guardando el tono, la postura correcta y tu fingida compostura, cuando sé que de nuevo podrías saltar sobre mí, y esa idea me divierte hasta enloquecer?

¿Y qué si me burlo de ti, dentro de mi, al ver tus ademanes de joven bien educado que respeta a una dama en cualquier situación, estando frente a frente, después de sentirte abusivamente pesado sobre mí?

¿Y si ahora deseo escuchar lo interesante que tienes para decirme? ¿y si quiero sostener la mirada sólo en la tuya mientras hablas de forma agradable de lo que haces y de lo que quieres ser?

¿Y si quiero que me trates de señorita, me saludes de beso en la mejilla, me des tu mano y me digas: "perdóname, olvidé decirte mi nombre", y al sentarnos a la mesa, seas amable y retires la silla para que yo me siente, después de bajar de la habitación del hotel?

¿Y qué si me voy con el aroma de tu cuerpo, y llego a casa satisfecha de delirios y encantos?

¿Y si me parece que sólo concertemos una cita para vernos después con meticuloso detalle de dónde y cuando sería, con nuestros corazones en llamas deseando a que llegue rápido el día fijado?

...¿Y qué pasaría si quiero que me veas, de la forma como se espera que ya no será?...










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