Espacios.
Alrededor de ti hay muchos espacios.
Espacios llenos de nada, de escombros, de otras vidas, de muchas dudas.
Espacios...Entre tus dedos, en el intersticio que hay entre tu alma y tu piel.
Espacios en la habitación.
Espacios en el parque y en las salas que te ven vivir.
Entre cada sílaba, entre palabras.
Deseo llenar tus espacios, vertirme en ellos, sin detener el oleaje o los ímpetus,
beber el aire ya emulsionado de tus años, viciado, de excesos.
Quiero llenar con mis caderas el espacio que hay entre tus dedos, hacerte disfrutar de la
extensión que haré con mi piel después del limite de tu dedo meñique de tu mano izquierda. Hasta un poco mas arriba de tu muñeca.
Observa sobre mi y de lado, de reojo y en el espejo, esos espacios ya llenos de ti , por mi; las olas de dos cuerpos que navegan desnudos en los mares de infinita seducción.
Lléname mis espacios, por dentro, por fuera, no dejes un solo espacio de mi sin habitar aunque sea solo por unas horas.
Sabré respetar entonces la memoria de cada espacio ocupado por ti, sabré erigir entonces un altar
de mieles con la distancia.
Sabre dejar un vacío, para que habites en mi.
Espacios llenos de nada, de escombros, de otras vidas, de muchas dudas.
Espacios...Entre tus dedos, en el intersticio que hay entre tu alma y tu piel.
Espacios en la habitación.
Espacios en el parque y en las salas que te ven vivir.
Entre cada sílaba, entre palabras.
Deseo llenar tus espacios, vertirme en ellos, sin detener el oleaje o los ímpetus,
beber el aire ya emulsionado de tus años, viciado, de excesos.
Quiero llenar con mis caderas el espacio que hay entre tus dedos, hacerte disfrutar de la
extensión que haré con mi piel después del limite de tu dedo meñique de tu mano izquierda. Hasta un poco mas arriba de tu muñeca.
Observa sobre mi y de lado, de reojo y en el espejo, esos espacios ya llenos de ti , por mi; las olas de dos cuerpos que navegan desnudos en los mares de infinita seducción.
Lléname mis espacios, por dentro, por fuera, no dejes un solo espacio de mi sin habitar aunque sea solo por unas horas.
Sabré respetar entonces la memoria de cada espacio ocupado por ti, sabré erigir entonces un altar
de mieles con la distancia.
Sabre dejar un vacío, para que habites en mi.

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