Hola.

Cuando me extiendas tu mano y me digas "hola",
yo me perderé en el cálido espacio que forman tus cejas y el misterioso brillo de tu mirada.

Se esfumará mi aliento un segundo, pues para ese entonces te habré deseado de mil formas.

Agonizaré deliciosamente observando cómo te mueves...Suave y seguro como una pantera.

Mi pulso se detendrá con cada pregunta...Y yo sabré disimular cuando me tomes la mano, cuando por un segundo me sienta tuya.









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