Escombros.
"...La habitación permanece silenciosa y por momentos
se oscurece (ensombrece).
Despierto sobresaltada y estamos lado a lado.
La luna entra a ratos...Y en tu lugar adivino tu cuerpo, por
ensoñaciones inmóvil, que respira tan leve que me preocupa que un ángel sin
aviso previo te hubiera arrebatado el aliento.
La intermitente luz ilumina tu cara, tu pelo desordenado,
tus manos abrazando la almohada.
Me acerco para observar mejor, y hay grietas en tu frente,
en el dorso de tus manos, en tu espalda hermosa.
Y concluyo que eres solo un montón de escombros descansando
junto a otra pila, igual de rota, con las mismas señas, del mismo dolor de la
propia vida. De amar tanto.
Hay pedazos tuyos, míos, nuestros y de otras. Regados en
nuestra cama con forma de hombre.
Yo sabía, lo sabíamos...Y chocamos con pasión, con nuestra
intimidad, con locura de tristezas encontradas, hasta casi destruir lo que
quedó de nosotros.
Me quedo despierta y atenta...Por una hora mientras el sueño
me vence.
Amanece y te beso, y siempre lo hago así por si fuera el
último de nuestra vida, o por si algún dia tus escombros cruzan nuestra puerta
para no volver a reposar en nuestra cama.
Me levanto y me arreglo presurosa, y maquillo mi piel para
que no se me noten los defectos, las grietas esas, para darte mi mejor sonrisa,
una que dibujo como puedo y cada que puedo en mi rostro, solo para ti y por ti.
Para decirte que te quiero, aunque tenga como tu la cara, el espíritu, el
cuerpo y el alma rota."

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