Deseo.

Cada noche al recostarme en mi cama, es tu mirada la que me arrulla entre imágenes y recuerdos de momentos, algunos que aún no vivo, algunos que aún se confunden entre pasados y presentes colados en mi vida.

Cada noche, entre sábanas y suspiros, en la soledad, abrazando la almohada en febril deseo, abandonada a fantasías y súplicas, yo dibujo el contorno de tu rostro con mi mano mirando a la oscuridad.

Me imagino tocar suavemente tu boca y tus labios, cerrados para mi en un intento de desafiarme a sentir la humedad y calidez de tu lengua.

Imagino que tu respiración se contiene por un momento casi imperceptible en el tiempo, y mientras te miro fijamente me acerco para besarte deliciosa y apasionadamente, aferrándome a tu cuerpo, como quien se aferra a su último aliento.

Y siento por un momento, tus manos limpiando de mi piel las cenizas del fuego de una pasión que me calcinó hasta los sentimientos, que limpias de mi los restos de vidas pasadas, mis lágrimas, mi sangre en los labios cuando un día de furia se estrelló con ellos.

Y me siento vivir una vez más, sin vergüenzas ni dolores, sólo encandilada por el calor de tu cuerpo desnudo y silencioso.

Pasan la horas entregándote una ofrenda hecha con mi sudor y mis jadeos, y no encuentro suficientes formas de adorarte y me desbordan las sensaciones...

No puedo evitar estremecerme sintiendo cómo respiras agitadamente tras de mi cuello, mientras pasas tu mano desde mis hombros bajando por mi espalda, hasta sostener firmemente mi cintura para tu deleite.

Mi piel se estremece, todo mi cuerpo, todo mi mundo, todos mis sueños.

Estoy a poco de perder mi consciencia y sumirme en lo más prohibido de tus impulsos...Y me pregunto qué estoy haciendo y ésta obsesión de sentirte así algún día me nubla el entendimiento hasta entrada la noche, las sombras se alargan y me abrazan para llevarme a tu reino de sueños, me cubren y me aquietan el agitado corazón que quiere salirse de mi pecho a cruzar el cielo que nos separa...

Deseándote y amándote secretamente, en una habitación a oscuras en alguna parte de este finito mundo, desde que te vi, hasta siempre. Obsesionádome con tu tacto, tu fuerza y tu sensualidad, con esa mirada que me hace sentir tan atrapada y desnuda ante el todo, ansiosa de lucir un día un perfume de tu pecho en mis senos.

Cierro mis ojos, y es tuyo mi deseo, es tuyo este cuerpo en mis pensamientos, es todo esto por ti, deseo, el más puro de mi, éste deseo, yo tengo de ti.











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