Suicidio.
Estoy reuniendo monedas para comprar un pasaje a mi interior.
Reúno para comprar una entrada la cielo, sin vuelta, para quedarme flotando por siempre entre luces estelares y galaxias silenciosas.
Quiero comprar comprar un tiquete para asistir a mi suicidio, morir en manos de un chamán que me termine de desgarrar el alma.
Quiero matarme, dejar de agonizar...Quiero matar a esta mujer monstruosa, que cada noche visita la cueva de su sueño, buscando en los laberintos el fuego de la fe, para atizarlo y espantar los demonios que dejaste morando en mi cabeza.
Arrancarme la piel, trofeo inerte, quitarme la argolla que me une a ti y romperla de un grito.
Desaparecer mi angustia, ahogar mi dolor, en un sorbo de magia.
Cerrar los ojos, no volver a abrirlos.
Borrarme las cicatrices y abandonar una vida loca que me corroe, morir, matarme, ahora y por siempre.
Ir en secreto a vomitar el pasado, regar mis entrañas en el suelo, buscarte entre ellas y aplastarte con mi talón enojado.
Dejarme allí mismo y huir de mi y mis mañas, abandonarme y que me mate la sed.
Comulgar con el Todo,escuchar la montaña, al agua hablarme en su idioma secreto, que salga de mi la nueva mujer que vivirá siempre cabalgando en una estrella, con el cabello enredado en llamas; esa que esta rompiéndome desesperadamente las costillas porque no encuentra la salida y me quema por dentro con el resplandor de su belleza milenaria.
Curar la mortal herida de amor de mi cuna cálida, en mi costado y en mi pecho, la mortal herida que desangra mi dia, mi noche, en un rio de sangre y lágrimas.
Quiero rendirme a los pies de un nuevo amor, sentir luego de mi muerte la paz que pude probar postrada en cama con la boca entreabierta.
Ver el sol a través de tu cabello, cuando a ratos lo mueve el viento; como una visión de otra vida mejor.
Arder hasta quebrarme los huesos y convertirme en un majestuoso animal.
Subirme al Arbol Prohibido y gritar lo que no quieres escuchar.
Saltar de roca en roca, sin miedo de caer, como antes de ti solía hacer.
Quiero un suicidio, con flores y verdores, con una pócima que me saque tu vida de la mia.
Quiero matarme, para volver a vivir.
Reúno para comprar una entrada la cielo, sin vuelta, para quedarme flotando por siempre entre luces estelares y galaxias silenciosas.
Quiero comprar comprar un tiquete para asistir a mi suicidio, morir en manos de un chamán que me termine de desgarrar el alma.
Quiero matarme, dejar de agonizar...Quiero matar a esta mujer monstruosa, que cada noche visita la cueva de su sueño, buscando en los laberintos el fuego de la fe, para atizarlo y espantar los demonios que dejaste morando en mi cabeza.
Arrancarme la piel, trofeo inerte, quitarme la argolla que me une a ti y romperla de un grito.
Desaparecer mi angustia, ahogar mi dolor, en un sorbo de magia.
Cerrar los ojos, no volver a abrirlos.
Borrarme las cicatrices y abandonar una vida loca que me corroe, morir, matarme, ahora y por siempre.
Ir en secreto a vomitar el pasado, regar mis entrañas en el suelo, buscarte entre ellas y aplastarte con mi talón enojado.
Dejarme allí mismo y huir de mi y mis mañas, abandonarme y que me mate la sed.
Comulgar con el Todo,escuchar la montaña, al agua hablarme en su idioma secreto, que salga de mi la nueva mujer que vivirá siempre cabalgando en una estrella, con el cabello enredado en llamas; esa que esta rompiéndome desesperadamente las costillas porque no encuentra la salida y me quema por dentro con el resplandor de su belleza milenaria.
Curar la mortal herida de amor de mi cuna cálida, en mi costado y en mi pecho, la mortal herida que desangra mi dia, mi noche, en un rio de sangre y lágrimas.
Quiero rendirme a los pies de un nuevo amor, sentir luego de mi muerte la paz que pude probar postrada en cama con la boca entreabierta.
Ver el sol a través de tu cabello, cuando a ratos lo mueve el viento; como una visión de otra vida mejor.
Arder hasta quebrarme los huesos y convertirme en un majestuoso animal.
Subirme al Arbol Prohibido y gritar lo que no quieres escuchar.
Saltar de roca en roca, sin miedo de caer, como antes de ti solía hacer.
Quiero un suicidio, con flores y verdores, con una pócima que me saque tu vida de la mia.
Quiero matarme, para volver a vivir.

Comentarios
Publicar un comentario